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lunes, 2 de febrero de 2015



Como son las cosas, te levantas a las 6 de la mañana, cansado, abatido, en una sucia habitación de un hotel de mala muerte siempre a la misma hora, y suena la canción de “I got you babe” de Sonny y Cher. No pasa nada, simplemente la radio te habla, te despierta y te invita a que te laves, despejes y vayas a desayunar un día que para ti es como otro cualquiera.  
Así haces, te mezclas con los huéspedes de tu hotel, mantienes una conversación tras otra con personas que has visto por primera vez en tu corta y aburrida vida, y te marchas, con la determinación de llevar a cabo un trabajo que para ti supone un trámite ya que es una lanzadera para tu futuro trabajo soñado.  
Todo ocurre más rápido de lo esperado, aparece la marmota, predice la duración del invierno, y tú, escéptico y adormilado por un amargo café que apenas te ha despertado, celebras la festividad con total ironía.  Vas a comer, preparas tus cosas para marcharte de ese lugar que durante varias horas ha sido tan aburrido, desesperante e infernal como cualquier charla de multipropiedad, y coges tu coche y aprietas el acelerador para salir de allí, y ¡BOOM!, ¡tormenta!, estas atrapado, no puedes volver a casa, y notas como la marmota te retiene al menos un día más. 
Ahora abatido vuelves a casa, te tomas una copa  de whisky solo con hielo... que digo una, dos o tres, quieres olvidar el que ha sido uno de los días más fastuosos de tu vida para irte pronto a la cama, olvidar el caos y esperar que amaine el temporal para poder volver de nuevo a tu vida real.
Al día siguiente te vuelves a despertar a las 6 de la mañana y vuelve a sonar de nuevo el mismo tema “I got you babe”. Extrañado escuchas el mismo informativo: al día siguiente, vuelven a celebrar “El día de la marmota”, -que extraño, te dices a ti mismo-.  Ya preparado te dispones a salir de tu prisión helada cuando te das cuenta de que curiosamente comienzan a repetirse los mismos sucesos que el día anterior, nada ha cambiado, y aparentemente sigue siendo 2 de Febrero. Tu cabeza te habla y piensas que la gente se ha vuelto loca, o quizás eres tú, quizás sigas soñando, quizás te pasaste con la bebida el día anterior. Es algo enigmático, que no comprendes y, como tramite, decides a llevar a cabo de forma reiterada tus tareas esperando que todo se subsane y te despiertes de algo que cada vez parece más dantesco. Lo tomas como algo casualmente divertido y vuelves a pasar por todo dándote cuenta de que los sucesos se repiten de forma siniestra, todos y cada uno de ellos, todo lo que había pasado el día anterior, hasta que por fin vuelves al hotel, atrapado de nuevo. La tormenta te retiene y debes resguardarte, sin opción de volver al mundo real.
Y otra vez de nuevo, como diría Jack Nicholson, en Chinatown: “la historia se repite”, todo igual, de la misma forma, de la misma manera, dándote cuenta de que eres un ser inmortal en un plano temporal de 24 horas dentro de un plano espacial del que no puedes salir. No puedes escapar, la hora te persigue, acabas siempre en el mismo sitio: tu habitación del hotel a las 6 de la mañana, y de nada sirve morir, volverás a nacer en el mismo cubículo en el que un día sonó el despertador y Sonny y Cher te alegraron la mañana.
Ahora bien, de vuela al mundo real, hoy es 2 de Febrero queridos lectores, hoy es “El día de la Marmota”, y os pregunto ¿qué vais a hacer? Intenta aprovechar el día, nunca sabes si te quedaras atrapado allá donde estés. Imagina que te ocurre: tienes a tu alcance poder vivir para siempre, ¿sería un castigo?, o ¿sería una bendición? Soy de las personas que piensan que siempre hay que ver el vaso medio lleno, y dado que tienes la eternidad por delante, ¿por qué no aprovechar para hacer aquellas cosas que siempre has querido y nunca has hecho por falta de tiempo, un trabajo que te exprime, una relación que te quita mucho tiempo, una familia que te desgasta?, podrías hacer lo que quisieras.
El problema de la inmortalidad en soledad seria la historia de siempre, la falta de afecto, por desgracia el ser humano está fabricado con la necesidad de tener compañía, como ya dijo Christopher Johnson McCandless en el papel protagonista de Into the Wild: “La felicidad no es completa sino es compartida”. 
En fin todo sea dicho. Tampoco quería excederme demasiado al escribir este mí primer post del blog, simplemente quería homenajear la gran obra de los noventa de Harold Ramis, un gran guionista, actor y director, que nos dejó para siempre el año pasado, pero cuyo legado cinematográfico, perdurará, espero, para siempre. Su película conocida aquí como “Atrapado en el tiempo”, o “El día de la marmota”, sin duda forma parte de la comúnmente conocida “Cultura Pop” algo que seguro te suena. Te animo de esta forma a que veas esta película sino lo has hecho, que la disfrutes y al mismo tiempo reflexiones. Sin duda te hará pasar un muy buen rato.
Recorrido Histórico
Ahora un poco de historia, “el día de la Marmota”, es una tradición real que se lleva a cabo sobre todo en Estados Unidos, así como en Canadá, y se utiliza para predecir la duración del invierno en relación con el periodo de hibernación de la marmota. Es un día muy señalado, pues se celebra en muchos lugares de Norte América, pudiendo ser catalogado como patrimonio etnográfico. Por cierto, "el día de la marmota", es exactamente el ecuador entre el solsticio de invierno y el equinoccio de primavera.
Cuenta la tradición popular que si la marmota mira fuera de su madriguera y no ve su sombra, por ser un día nublado, saldrá de su madriguera, lo que significará que el invierno está por terminar. Sin embargo, si al salir hay sol y ve su sombra, regresara de nuevo a la madriguera, pronosticando que aún quedan seis semanas más de invierno.
En cuanto a su origen tradicional, todo se remonta al “Día de la candelaria”, una festividad cristiana de hace cientos de años donde los sacerdotes llevaban a cabo la bendición de velas repartiéndolas en un ritual. Si el cielo estaba despejado ese día, el invierno sería largo, en caso contrario acabaría pronto. Los alemanes adoptaron esta tradición y el animal en cuestión que tomó el papel protagonista era un erizo. Finalmente cuando inmigrantes alemanes llegaron a Pensilvania, en EEUU, esta tradición llegó a tierras americanas siendo esta vez la marmota quien ahora llevaría a cabo el curioso pronóstico.

Un fuerte abrazo a todos y hasta el próximo post, os dejo la famosa canción de Sonny y Cher para que la escuchéis.
Luis Serrano García

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